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Fue un conjunto de reinos gobernados por un mismo monarca pero con instituciones propias. Este sistema se mantuvo durante todo el periodo de los Austrias, y fue la estructura política que permitió la expansión imperial tanto en Europa como en América alcanzando su máxima extensión con Felipe II, cuando la monarquía se convirtió en una potencia global.
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Esto iniciaría una guerra dinástica entre los partidarios doña Juana apoyada por Alfonso V de Portugal y los de Isabel la Católica apoyados por los reyes aragoneses. -
Enfrentó a los partidarios de Isabel la Católica con los de su sobrina Juana la Beltraneja, apoyada por el rey de Portugal. La guerra representó una lucha entre dos proyectos políticos: por un lado, la reafirmación autoritaria de los Reyes Católicos y, por otro, el intento de Portugal de influir en la sucesión castellana. El conflicto se extendió principalmente por el oeste del reino castellano combatiendo en las zonas fronterizas y lugares estratégicos.
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El periodo de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, marca el inicio de la unificación política de España. Aunque no se trató de una unión total, pues ambos reinos conservaron sus leyes e instituciones, sí constituyó una unión dinástica que sentó las bases de la futura Monarquía Hispánica. Fernando el Católico, tras la muerte de Isabel, gobernó Castilla en nombre de su hija Juana la Loca, manteniendo la cohesión de los reinos hasta su muerte.
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La Inquisición española, creada en 1478 con permiso del Papado, era un tribunal eclesiástico dirigido por un Inquisidor General nombrado por los Reyes, con Torquemada como primer titular. Su objetivo era perseguir herejías y asegurar la uniformidad religiosa. Dependía directamente de los monarcas y tenía jurisdicción en Castilla y Aragón, condenando a miles y dejando un legado de represión religiosa. -
La victoria supuso la unión de Castilla y Aragón, los dos reinos más importantes de la península . No obstante esta unión no era mucho más débil de lo que aparentaba ya que no existiría ninguna institución común en el nuevo estado, se conservarían leyes y particularidades de cada reino y hubo una prácticamente nula integración económica pues comerciantes castellanos seguían considerándose extranjeros en Aragón o los valencianos en Castilla. -
Guerra entre las tropas de Isabel y Fernando y las de Alfonso V de Portugal, que apoyaba a Juana la Beltraneja. Aunque ambos bandos reclamaron la victoria, las consecuencias políticas favorecieron claramente a Isabel pues el ejército castellano consiguió mantener el control del campo de batalla y el rey portugués se retiró, perdiendo apoyo entre sus aliados. A partir de entonces, la mayoría parte de la nobleza y de las ciudades castellanas reconocieron la autoridad de Isabel la Católica. -
Constituyendo el principal órgano de gobierno, este se profesionalizó e introdujo funcionarios con
formación jurídica. La nobleza fue perdiendo
importancia en el consejo creándose otros para Aragón, Navarra, Indias e Inquisición. -
Granada fue asediada entre 1489 y 1492, enfrentando una dura resistencia debido a su terreno montañoso, población y recursos. Tras una guerra civil entre el sultán Muley Hacen y su hijo Boabdil, Fernando el Católico utilizó maniobras diplomáticas que lograron la entrega pacífica de la ciudad.
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La conquista de América fue un proceso de exploración y dominio en el que los europeos impusieron su poder sobre los pueblos indígenas. Las expediciones buscaban riquezas y expansión territorial, pero trajeron también destrucción y sometimiento. Los indígenas sufrieron violencia, esclavitud y enfermedades que diezmaron sus poblaciones. A cambio, los conquistadores impusieron su religión, su lengua y su cultura, transformando por completo la vida y las tradiciones del continente. -
Tras la victoria diplomática de Fernando, se realizó un pacto de rendición donde se prometió la conservación de las propiedades, leyes, fe y forma de
vida granadinas. -
Se decretó su expulsión de Castilla y Aragón mediante el Edicto de Granada. Cerca de 70.000 personas se exiliaron a Portugal, Marruecos y diversas ciudades europeas, siendo conocidos como sefardíes. Otros 50.000 optaron por convertirse al cristianismo para poder quedarse en España, pero muchos fueron vigilados y perseguidos por la Inquisición que dudaba de la sinceridad de su conversión.
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La expedición compuesta por dos carabelas, la Santa María y Pinta; y una nao, la Niña pretendía rodear el globo terráqueo por vía marítima para llegar a las Indias. Rechazada primero por Portugal, Inglaterra y Francia fue propuesta por Colón a los Reyes Católicos quienes aunque inicialmente también la rechazaron por dudas técnicas y falta de fondos, se aprobó tras la conquista de Granada. Asimismo se firmó las Capitulaciones de Santa Fe, que otorgaron a Colón apoyo económico y títulos. -
El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón y su tripulación llegaron a una pequeña isla del Caribe llamada Guanahaní por sus habitantes, a la que Colón rebautizó como San Salvador. Este hecho marcó el encuentro entre Europa y América, iniciando una nueva era de exploraciones, conquistas y transformaciones en todo el mundo. -
Tras los viajes de Colón, el papa Alejandro VI otorgó a los Reyes Católicos, mediante la Bula Inter Caetera, el derecho sobre todas las tierras descubiertas y por descubrir al oeste del Atlántico. El documento ignoraba por completo a Portugal, lo que generó fuertes tensiones entre ambas coronas por el control de los nuevos territorios. -
Tratado a través del cual se recuperan los territorios de Rosellón y Cerdaña, condados del Pirineo catalán que Juan II, padre de Fernando, había entregado a Luis XI para comprar la paz con francesa en la guerra civil castellana. A cambio Fernando se comprometía a dejar vía libre a los franceses en Italia, cosa que no cumpliría. -
Para resolver el conflicto con Portugal, se firmó el Tratado de Tordesillas, que trazó una línea imaginaria a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde: las tierras al oeste serían de Castilla, y las del este, de Portugal. Gracias a esta división, el territorio de Brasil, aún desconocido, quedó dentro de la zona portuguesa. -
La conquista de Canarias se desarrolló entre 1402 y 1496, llevada a cabo por los castellanos. Comenzó con la ocupación de Lanzarote por Jean de Béthencourt y Gadifer de La Salle bajo dominio castellano. Durante casi un siglo, las islas fueron conquistadas una a una, enfrentando fuerte resistencia de los pueblos guanches. En 1496, con la rendición de Tenerife, se completó la anexión. Desde entonces, las islas quedaron incorporadas a la Corona de Castilla. -
La persecución de los mudéjares comenzó en 1499, tras una rebelión musulmana en las Alpujarras granadinas, que provocó un bautismo masivo y forzoso. Quienes no aceptaron convertirse al cristianismo fueron finalmente expulsados en 1609 por orden de Felipe III, consolidando así un Estado sin minorías religiosas. -
Como resultado de la política interior de los RRCC, en Italia se frenó el intento de los franceses de ocupar el reino de Nápoles al mismo tiempo que quedó integrado en la Corona de Aragón -
Los RRCC le retiraron pronto parte de las prerrogativas otorgadas en la firma de las capitulaciones de Santa Fé. Se lo llevó preso
a España y murió en Valladolid pobre y
olvidado. -
La conquista de Navarra en 1512 fue llevada a cabo por las tropas de Fernando el Católico, rey de Aragón, con apoyo castellano. El objetivo era incorporar el Reino de Navarra a la Corona española y evitar su alianza con Francia. Las fuerzas españolas ocuparon Pamplona y otras ciudades con poca resistencia. Aunque los navarros intentaron recuperar su independencia en 1516 y 1521, fueron definitivamente derrotados. Desde entonces, Navarra quedó integrada en la monarquía hispánica. -
Carlos I recibió la herencia borgoñesa de su padre, Felipe el Hermoso, que incluía el Franco Condado, los Países Bajos y Borgoña. Estos territorios, ricos y prósperos, le otorgaron una sólida base económica y una posición estratégica en Europa, lo que reforzó su influencia política y preparó el camino para su futura expansión como uno de los monarcas más poderosos de su tiempo. -
El reinado de Carlos I comenzó con cierta desconfianza por parte de sus súbditos, pues era un monarca joven y criado fuera de España. Su llegada estuvo marcada por la influencia de consejeros flamencos y por un fuerte malestar entre la nobleza y las ciudades castellanas, lo que desembocó en la revuelta de las Comunidades y la de las Germanías en Valencia. Tras sofocar estas rebeliones, Carlos se ganó el respeto de sus reinos y consolidó su autoridad como soberano. -
Fue emperador de los reinos peninsulares y posesiones americanas bajo además del Sacro Imperio Romano Germánico bajo el nombre de Carlos V, luchó contra Francia, el Papado, el Imperio Otomano, y enfrentó la Reforma Protestante. Bajo su gobierno se consolidó la conquista de América sentándose las bases de la administración colonial. En 1556, agotado, abdicó, dividiendo sus dominios entre su hermano Fernando I que recibió el Imperio alemán y su hijo Felipe II, que heredó España y sus territorios.
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Tras la muerte de su abuelo Maximiliano I, Carlos I heredó los territorios de Alemania y Austria, junto con los derechos al título imperial. Para asegurar su elección como emperador del Sacro Imperio, reunió las Cortes de Castilla y les pidió un impuesto extraordinario para financiar los gastos. Aunque las Cortes aceptaron, lo hicieron con condiciones. Exigieron que el rey residiera en España, respetara sus leyes y se rodeara de consejeros castellanos. -
El descontento en Castilla creció al ver que el reino financiaba la elección imperial de Carlos y que los altos cargos eran ocupados por extranjeros. Esto hizo estallar la revuelta de las Comunidades, extendiéndose por las principales ciudades castellanas. Lo que empezó como una protesta política acabó tomando un tono popular y anti-señorial, lo que provocó que la nobleza se uniera al rey. -
Al mismo tiempo que la revuelta comunera en Castilla, surgió en Valencia el movimiento de las Germanías. La peste provocó la huida de las autoridades y los gremios tomaron el control de la ciudad. El conflicto enfrentó a burgueses y artesanos contra la nobleza, y en el campo, a campesinos contra señores. A esto se sumó la persecución de los moriscos. En 1522, las tropas castellanas ayudaron a los nobles a sofocar la revuelta y su líder, Vicente Peris, fue ejecutado.
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Las tropas reales derrotaron al ejército comunero en la batalla de Villalar, poniendo fin a la rebelión de las Comunidades. Los líderes Padilla, Bravo y Maldonado fueron ejecutados, pero Carlos I aprendió la lección. Este destituyó a sus consejeros flamencos, moderó los impuestos y pasó a residir en España. Desde entonces, Castilla mostró una fidelidad inquebrantable a la Corona. -
El rey Francisco I de Francia reanudó las ambiciones francesas en Italia, ya frustradas en tiempos de los Reyes Católicos. Durante su enfrentamiento con Carlos V, impulsó hasta siete guerras, aliándose con turcos, protestantes y el Papado. Sin embargo, Francia fue derrotada en todas ellas. En la batalla de Pavía (1525), el propio Francisco I cayó prisionero de las tropas españolas y solo recuperó la libertad tras prometer paz al emperador. -
Los príncipes alemanes que se habían unido en la Liga de Smalkalda se rebelaron contra Carlos V, defendiendo el protestantismo y su independencia política. El emperador respondió con fuerza y logró una brillante victoria en la batalla de Mühlberg, donde sus tropas derrotaron por completo a los rebeldes. Sin embargo, el triunfo fue efímero, pues el movimiento protestante volvería a fortalecerse poco después. -
Ante la imposibilidad de restaurar la unidad religiosa en el Imperio, Carlos V firmó la Paz de Augsburgo, que permitió a cada príncipe alemán imponer su propia religión en sus dominios. Los súbditos debían aceptarla o marcharse, consolidándose así el protestantismo en buena parte de Alemania y poniendo fin a la idea de un imperio cristiano unificado. -
Cansado por las guerras y los fracasos políticos, Carlos V decidió abdicar. Cedió el Imperio alemán a su hermano Fernando I, mientras que su hijo Felipe II heredó España, sus colonias y los territorios italianos y flamencos. Su renuncia marcó el fin de una era y el inicio del predominio español en Europa. -
Felipe II inició su reinado en 1556, heredando de su padre un vasto imperio que aún logró ampliar. Su política, tanto interior como exterior, tuvo dos grandes metas: defender la fe católica y mantener la supremacía de España en Europa y en sus territorios de ultramar. Dio gran relevancia a los reinos hispánicos y fijó la sede de la corte en Madrid gobernando desde allí. -
Durante su reinado, España se convirtió en la primera potencia mundial, con dominios en Europa, América y Asia.
Felipe II consolidó el poder de la monarquía, defendió el catolicismo frente al protestantismo dirigió importantes campañas militares y logró la unión con Portugal, alcanzando así la mayor extensión territorial de la historia española.
No obstante, la rebelión de los Países Bajos y la derrota de la Armada Invencible entre otros conflictos marcaron el inicio de la pérdida de hegemonía. -
El problema interno más grave durante todo el reinado de Felipe II fue la crisis de la Hacienda a
causa de la política exterior. Esto lo llevó a la primera declaración de bancarrota que vendría seguida de dos más. -
La batalla de San Quintín tuvo lugar durante el reinado de Felipe II, contra Francia. El enfrentamiento se dio cerca de la ciudad francesa de San Quintín y terminó con una gran victoria para las tropas españolas, dirigidas por el duque de Saboya. Este triunfo aseguró el prestigio de España en Europa y fue celebrado con la construcción del Monasterio de El Escorial, símbolo del poder y la fe del monarca. -
Tras su abdicación, Carlos V se retiró al monasterio de Yuste, en Extremadura. Enfermo y agotado, pasó allí sus últimos años en oración y silencio, acompañado por un pequeño séquito. Murió dejando tras de sí un legado inmenso como el monarca más poderoso de su tiempo, símbolo de la grandeza y los límites del ideal imperial. -
Felipe II se instaló en esta ciudad para cumplir uno de sus dos principales objetivos: el mantenimiento de la hegemonía en Europa y ultramar concediendo la máxima importancia a los reinos hispánicos. -
Esta rebelión contra Felipe II estalló motivada tanto por razones políticas, el deseo de independencia; como religiosas, debido a la expansión del calvinismo. Felipe respondió enviando al duque de Alba, que impuso una dura represión y más tarde Alejandro Farnesio logró dividir a los rebeldes. Mientras que las provincias del sur, católicas, siguieron fieles a España, las del norte formaron las Provincias Unidas, que se convertirían en uno de los principales rivales del Imperio español. -
En 1568 estalló la rebelión de los moriscos en las Alpujarras, descendientes de los antiguos musulmanes granadinos que se alzaron contra la prohibición de usar su lengua, vestimenta y costumbres. Temiendo ayuda turca, Felipe II envió a su hermanastro don Juan de Austria para sofocar la revuelta. Tras duros combates, muchos moriscos fueron expulsados y los restantes dispersados por Castilla, aunque siguieron siendo marginados por la sociedad cristiana. -
La batalla de Lepanto, enfrentó a la Liga Santa, comandada por don Juan de Austria, contra el Imperio Otomano. Hubo miles de muertos en lo que fue la batalla naval más sangrienta de la historia. Entre ellas, la muerte de Alí Bajá selló la derrota turca. Fue una gran victoria cristiana que frenó la expansión otomana y quedó en la historia como símbolo del valor y la fe en el Mediterráneo. -
Debida a que ya no se pudo atender los pagos de las deudas a banqueros extranjeros por los elevados costes de la guerra. -
La Unión Ibérica se formó cuando Felipe II, nieto del rey portugués Manuel I, reclamó el trono tras quedar vacante. Las Cortes de Tomar y la nobleza de Portugal lo reconocieron como su monarca en 1581, uniendo así las coronas de España y Portugal bajo un mismo rey. Con esta unión nació el imperio más extenso y poderoso de la época, tan vasto que se decía que en él nunca se ponía el sol. -
La Unión Ibérica fue el periodo en el cual Felipe II se convirtió en monarca de todos los territorios de la península, uniendo bajo una sola corona los reinos de España y Portugal, aunque cada uno mantuvo sus leyes, instituciones y moneda. Las rutas marítimas portuguesas se sumaron a las españolas, ampliando el comercio con América, África y el Lejano Oriente. España reforzó su hegemonía europea y su influencia en los mares, consolidando la idea de un imperio “donde nunca se ponía el sol”.
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En 1588, el rey Felipe II quiso conquistar Inglaterra y reunió una gran flota para cruzar el Canal de la Mancha. Sin embargo, la mala organización y las fuertes tormentas arruinaron la empresa: muchos barcos se perdieron y la expedición acabó en desastre. Así fracasó el intento de invasión y nació la leyenda de la llamada, irónicamente por los ingleses como método de burla, “Armada Invencible”. -
Debido a que la Corona suspendió pagos de nuevo y renegoció deuda bajo un "Remedio General". -
En 1598, Felipe II firmó con Francia la Paz de Vervins, que puso fin a años de enfrentamientos entre ambos reinos. El tratado restableció las fronteras anteriores a la guerra y devolvió la paz al norte de Europa. Con este acuerdo, España buscó aliviar su economía y concentrar sus fuerzas en otros conflictos, especialmente en Flandes. -
Cuando Felipe III subió al trono en 1598, heredó el mayor imperio del mundo. No obstante, el joven monarca prefería la vida cómoda y los placeres de la corte antes que las tareas de gobierno. Durante su reinado surgió la figura del valido, un consejero con gran poder que tomaba decisiones en nombre del rey dependiendo este puesto únicamente de la voluntad real. Felipe III eligió como su valido al duque de Lerma, quien se convirtió en el verdadero dirigente del reino. -
Hijo de Felipe II, llevó a cabo un cambio de estilo político. Delegó gran parte del gobierno en su valido, el duque de Lerma, y optó por una política exterior más pacifista. Firmó la paz con Inglaterra y la Tregua de los Doce Años con los Países Bajos.
En el interior su gobierno destacó por la expulsión de los moriscos, una medida de gran impacto demográfico y económico. A pesar del declive económico el país vivió el comienzo del Siglo de Oro de la cultura española. -
Firmada entre España e Inglaterra puso fin a la guerra iniciada en 1585 durante el reinado de Felipe II e Isabel I. Con este tratado, ambos países acordaron restablecer las relaciones comerciales y cesar los ataques marítimos. Para España, significó asegurar sus rutas oceánicas y aliviar la presión militar. Supuso también el reconocimiento de Inglaterra como potencia marítima emergente. -
La crisis financiera venía ya del reinado anterior. Para intentar solucionarla, se adoptó una política exterior más pacífica y se promovieron reformas económicas. Los arbitristas, pensadores que proponían medidas para mejorar la situación del reino, impulsaron muchas de ellas, pero no lograron frenar la deuda, agravada por los excesivos gastos de la corte. No obstante, y, finalmente, el estado se declaró en bancarrota en 1607. -
La expulsión de los moriscos ocurrió bajo el reinado de Felipe III. Los moriscos eran descendientes de musulmanes convertidos al cristianismo, pero sospechados de mantener su fe islámica. El gobierno los consideró una amenaza para la unidad religiosa y política del reino. Fueron expulsados principalmente hacia el norte de África. Esta medida provocó una gran pérdida económica y demográfica en España. -
Este acuerdo firmado entre Holanda y España puso fin temporalmente a la guerra que mantenían desde la rebelión de los Países Bajos contra el dominio español. Supuso el reconocimiento práctico, aunque no oficial, de la independencia neerlandesa. Para España, fue una pausa necesaria tras años de conflictos y crisis económicas. No obstante, al terminar la tregua, la guerra se reanudó.
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La Guerra de los Treinta Años fue un gran conflicto europeo que comenzó como una disputa religiosa entre católicos y protestantes, pero pronto se transformó en una lucha por el poder político y territorial. España apoyó al Sacro Imperio, mientras Francia y otros reinos respaldaron a los protestantes. La guerra devastó gran parte de Europa y marcó el declive del poder español en el continente.
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En 1619, el rey Felipe III impulsó una gran consulta para conocer las causas de la crisis que afectaba a España. En ese contexto, Sancho de Moncada escribió su obra Restauración Política de España, donde retrató un país decadente, "haragán y entumecido". En su visión, los extranjeros eran culpables de todos los males: la escasez de moneda, la caída de las rentas y la deuda del reino. Su pensamiento reflejaba el pesimismo y el aislamiento económico de la época. -
Plan para crear un ejército de 150.000 hombres financiado por todos los reinos según su riqueza y población. Con ello se buscaba una monarquía más unida y fortalecer el poder del rey sobre todos sus territorios.
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Al concluir la Tregua de los Doce Años, se reanudó la guerra en los Países Bajos. Aunque las condiciones eran muy duras, los tercios españoles lograron grandes victorias, como la célebre rendición de Breda en 1625, símbolo del prestigio militar español en Europa pese a la creciente crisis del imperio.
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Cuando Felipe IV subió al trono, era apenas un joven de dieciséis años. Su educación lo había preparado más para la vida cortesana que para las tareas de gobierno, por lo que desde el inicio confió en sus consejeros. Su llegada fue recibida con esperanza, pues muchos veían en él la posibilidad de renovar el prestigio de la monarquía tras el reinado de Felipe III. Sin embargo, pronto se enfrentó a un imperio endeudado, guerras constantes y una nobleza deseosa de conservar sus privilegios. -
Coincidió con un periodo de crisis política, económica y militar. Bajo la influencia de su valido, el conde-duque de Olivares, se intentó fortalecer el poder real y centralizar la administración. Sin embargo, esta política provocó rebeliones internas y la separación definitiva de Portugal ese mismo año.
En el ámbito internacional, España participó en la Guerra de los Treinta Años. Pese a las dificultades, este periodo fue también el momento más brillante del Siglo de Oro. -
Justino de Nassau, gobernador holandés de Breda, entregó las llaves de la ciudad a Ambrosio Spínola, general genovés al mando de los tercios de Flandes. La ciudad tenía una extraordinaria importancia estratégica, y fue uno de los lugares más disputados en la larga pugna que mantuvo la monarquía hispánica con las Provincias Unidas del Norte. -
En 1640, las tensiones provocadas por la Unión de Armas estallaron en rebeliones en Cataluña y Portugal, que se negaban a sostener un ejército común. En Cataluña, el descontento por los abusos de las tropas reales desembocó en el Corpus de Sangre, inicio de una guerra abierta contra la monarquía. Ese mismo año, Portugal se levantó y proclamó rey al duque de Braganza, recuperando su independencia. Ambas revueltas debilitaron gravemente el poder de Felipe IV. -
Francia apoyó con fuerza a los protestantes holandeses, lo que llevó a una dura derrota para España en la batalla de Rocroi. En este enfrentamiento, los famosos tercios españoles fueron prácticamente aniquilados, marcando el fin de su legendaria invencibilidad y simbolizando el comienzo del declive militar del imperio español. -
Debido a sus fracasos con las rebeliones portuguesas y catalanas el conde-duque de Olivares se vio obligado a retirarse del gobierno lo que inició una grave crisis -
La Paz de Westfalia puso fin a la Guerra de los Treinta Años en Europa. Para España, significó el reconocimiento de la independencia de Holanda lo que supuso una gran pérdida territorial y económica. Marcó el inicio del declive del poder español en Europa. Asimismo, propició el principio de soberanía de los Estados, cambiando el equilibrio político europeo. España quedó así debilitada frente a potencias emergentes como Francia. -
Cataluña se alzó contra Felipe IV, y su líder, Pau Clarís, ofreció el poder a Francia. Sin embargo, la dura ocupación francesa provocó el rechazo popular. En 1652, las tropas reales lograron expulsar a los franceses y restablecer el dominio español. Aunque la región quedó muy afectada, Felipe IV respetó sus fueros, los catalanes aceptaron de nuevo la autoridad de la monarquía hispánica y Pau Clarís fue ejecutado. -
Durante el reinado de Felipe IV, la presencia de corsarios ingleses, holandeses y franceses se intensificó en el Caribe. Sus ataques a las rutas comerciales y a los puertos españoles provocaron la pérdida de Jamaica entre otras. -
Tras años de guerra con Francia, España firmó la Paz de los Pirineos, por la cual cedió los territorios del Rosellón y la Cerdaña. El acuerdo se selló con el matrimonio entre Luis XIV de Francia y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV, intentando asegurar una paz duradera entre ambas coronas. -
A la muerte de Felipe IV, su hijo Carlos II apenas tenía cuatro años, por lo que su madre, Mariana de Austria, asumió la regencia. El joven rey, de salud frágil y débil mente, fue conocido como "el Hechizado", pues se le creía una persona inmiscuida en la brujería. En realidad, eran consecuencia de la consanguinidad de los Austrias. Su incapacidad hizo que el poder pasara de mano en mano, dominado por figuras como el padre Nithard o don Juan José de Austria. -
Con Carlos II, apodado “el Hechizado”, se cerró el ciclo de la Casa de Austria en España. Su reinado estuvo marcado por la debilidad física y política del monarca, las luchas cortesanas entre facciones y el deterioro del poder real. Durante su minoría de edad gobernó su madre, Mariana de Austria. A nivel internacional, se perdió influencia y territorios, mientras la economía continuaba en declive. Carlos II no pudo tener descendencia con su esposa Mariana de Neoburgo.
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La independencia de Portugal se consolidó tras años de conflicto con la monarquía hispánica iniciados en 1640, cuando el país se alzó contra Felipe IV y proclamó rey al duque de Braganza, con el nombre de Juan IV. España, debilitada por otras guerras, no logró recuperar el control. Finalmente, en 1668, se firmó el Tratado de Lisboa, por el cual Carlos II reconoció oficialmente la independencia de Portugal, poniendo fin a la Unión Ibérica iniciada en 1580. -
Durante el reinado de Felipe IV, la presencia de corsarios ingleses, holandeses y franceses se intensificó en el Caribe. Sus ataques a las rutas comerciales y a los puertos españoles provocaron las primeras pérdida de las Bahamas entre otras. -
Siendo este el último representante de los Austrias, finalizó esta dinastía para dar paso a la de los Borbones. Asimismo, antes de su muerte, fue sometido fuertes presiones de ambos bandos, dejando como heredero a Felipe de Borbón, futuro
Felipe V. Su decisión contaba con el apoyo de
Francia, pero estaban en contra el resto de
potencias europeas.