Línea del tiempo desde inicio del reinado de Isabel II (1833) hasta el inicio del reinado de Alfonso XII (1875)
By roocicastlo
-
La Pragmática Sanción, aprobada en 1830 y aplicada tras la muerte de Fernando VII en 1833, abolió la Ley Sálica que impedía reinar a las mujeres. Gracias a esta medida, Isabel II pudo ser proclamada reina. Sin embargo, los sectores absolutistas rechazaron esta decisión y apoyaron a Carlos María Isidro. Esta abolición fue el detonante legal del carlismo. Supuso un cambio clave en la sucesión monárquica española. -
Fernando VII murió en septiembre de 1833, dejando como heredera a su hija Isabel, de tan solo tres años. Su fallecimiento provocó una grave crisis sucesoria, ya que su hermano Carlos María Isidro reclamó el trono. Este conflicto dinástico enfrentó dos modelos políticos: el absolutismo carlista y el liberalismo isabelino. La muerte del monarca supuso el inicio del reinado de Isabel II y el estallido de la Primera Guerra Carlista. Marca el comienzo definitivo del fin del Antiguo Régimen en España. -
El Manifiesto de Abrantes fue proclamado por Carlos María Isidro en 1833, donde se autoproclamaba rey con el nombre de Carlos V. En él defendía el absolutismo, la monarquía tradicional y el mantenimiento de los fueros. Rechazaba la abolición de la Ley Sálica y la legitimidad de Isabel II. Este manifiesto supuso el inicio formal del movimiento carlista. Fue una declaración ideológica clave del carlismo. -
La división provincial fue impulsada por Javier de Burgos en 1833. Estableció una organización territorial en 49 provincias, base del actual mapa administrativo español. Buscaba centralizar el Estado y mejorar la administración. Supuso la desaparición de antiguos reinos y estructuras históricas. Fue una medida clave del liberalismo centralista. Facilitó el control del territorio por el Estado. -
Durante la minoría de edad de Isabel II, España estuvo gobernada por regentes. Esta etapa estuvo marcada por la inestabilidad política y el avance del liberalismo. Se sucedieron gobiernos moderados y progresistas. Se aprobaron importantes reformas políticas y económicas. Fue un periodo clave en la consolidación del Estado liberal.
-
El reinado de Isabel II estuvo marcado por una gran inestabilidad política, guerras civiles y numerosos pronunciamientos militares. Durante este periodo se produjo el desmantelamiento del Antiguo Régimen y la construcción del Estado liberal. Isabel reinó primero bajo regencias y después como reina efectiva desde 1843. Se alternaron en el poder moderados, progresistas y unionistas. El reinado terminó con la Revolución de 1868 y el exilio de la reina.
-
Fue una guerra civil entre los carlistas, defensores del absolutismo y del pretendiente Carlos V, y los liberales partidarios de Isabel II. Se desarrolló principalmente en el País Vasco, Navarra, Cataluña y el Maestrazgo. El conflicto tuvo un fuerte componente ideológico, social y territorial. Los carlistas defendían la tradición, la religión y los fueros. Finalizó con la victoria liberal y el Convenio de Vergara.
-
Esta fase se caracterizó por una guerra de guerrillas protagonizada por partidas carlistas locales. El liderazgo fue ejercido por jefes militares como Zumalacárregui. Los carlistas aprovecharon el apoyo rural y el conocimiento del terreno. El ejército liberal era todavía débil y desorganizado. Fue una etapa de gran éxito inicial para el carlismo en el norte.
-
María Cristina de Borbón ejerció la regencia durante la minoría de edad de Isabel II. Para asegurar el trono de su hija, se apoyó en los liberales frente a los carlistas. Durante su regencia se iniciaron importantes reformas políticas y económicas de carácter liberal. Sin embargo, su política oscilante entre moderados y progresistas generó un fuerte desgaste. La presión social y el descontento político provocaron su caída. En 1840 marchó al exilio.
-
Durante estas décadas se abolieron las estructuras sociales, económicas y políticas del Antiguo Régimen. Se eliminaron los privilegios estamentales y se instauró la igualdad jurídica. El poder pasó a basarse en la soberanía nacional y las constituciones. Se implantó un sistema liberal centralizado. Este proceso fue lento y conflictivo. Sentó las bases del Estado liberal español.
-
El Estatuto Real fue una carta otorgada promulgada durante la regencia de María Cristina. No reconocía la soberanía nacional, sino que mantenía el poder en manos de la Corona. Establecía unas Cortes bicamerales muy limitadas. Fue una concesión moderada al liberalismo. Resultó insuficiente para los progresistas. Su fracaso provocó nuevas tensiones políticas. -
El Estamento de Próceres era la cámara alta de las Cortes establecidas por el Estatuto Real. Estaba formado por nobles, eclesiásticos y altos cargos designados por la Corona. Representaba a los sectores privilegiados de la sociedad. Tenía funciones legislativas limitadas. Reflejaba el carácter conservador del Estatuto Real. Fue criticado por los liberales progresistas. -
La Milicia Nacional fue un cuerpo armado ciudadano ligado al liberalismo progresista. Su función era defender el orden constitucional. Estaba formada por civiles armados. Actuó como contrapeso al ejército regular. Fue suprimida por los moderados al considerarla peligrosa. Representa la politización armada del liberalismo.
-
El incendio de la fábrica Bonaplata en Barcelona fue un acto de protesta obrera contra la mecanización industrial. Representa el primer conflicto industrial importante en España. Los trabajadores veían las máquinas como una amenaza a su empleo. El suceso refleja la aparición de la cuestión social. El Estado reprimió duramente estas protestas. Muestra los límites sociales del liberalismo. -
Tomás de Zumalacárregui fue el principal general carlista durante los primeros años de la guerra. Murió en 1835 tras resultar herido durante el sitio de Bilbao. Su fallecimiento supuso un duro golpe para el ejército carlista. Era un militar muy eficaz en la guerra de guerrillas. A partir de su muerte, el carlismo perdió capacidad estratégica. -
En esta etapa, el conflicto se convirtió en una guerra más convencional, con ejércitos organizados. Los carlistas intentaron extender la guerra a otras zonas de España. El ejército liberal se fortaleció bajo el mando de generales como Espartero. A pesar de algunos éxitos carlistas, el desgaste fue creciente. La guerra terminó con acuerdos y derrotas carlistas.
-
La desamortización eclesiástica fue decretada en 1836 por Mendizábal. Supuso la expropiación y venta de bienes del clero regular. Su objetivo era reducir la deuda del Estado y financiar la guerra carlista. También pretendía crear una clase media propietaria. Sin embargo, las tierras fueron adquiridas por burgueses y nobles. Aumentó la desigualdad social.
-
La batalla de Luchana, en diciembre de 1836, fue una victoria decisiva del ejército liberal dirigido por Baldomero Espartero. Permitió levantar el sitio carlista sobre Bilbao. Supuso un punto de inflexión en la guerra a favor de los isabelinos. Consolidó la figura de Espartero como líder militar y político. A partir de este momento, el carlismo empezó a perder fuerza. -
En 1836, un grupo de sargentos se sublevó en el Palacio de La Granja. Obligaron a María Cristina a restablecer la Constitución de 1812. Este pronunciamiento marcó el triunfo momentáneo del progresismo. Supuso el fin del Estatuto Real. Mostró el papel del ejército en la política. Aceleró el proceso liberal. -
Durante esta etapa, se suprimió la Mesta, la organización que regulaba la ganadería trashumante. Esta reforma liberal buscaba eliminar privilegios medievales y modernizar la economía rural. La medida favoreció la agricultura y limitó la influencia de intereses ganaderos tradicionales. Refleja el proceso de desmantelamiento del Antiguo Régimen y la implantación del Estado liberal. -
José M. de Calatrava fue presidente del gobierno durante la regencia de María Cristina. Durante su mandato se promovieron reformas liberales, reforzando la administración central y los derechos de los ciudadanos. Apoyó medidas de desamortización y consolidación del Estado liberal. Su gobierno buscó estabilidad tras los primeros años de la Primera Guerra Carlista y la desorganización política. Fue una etapa breve, pero clave en la modernización administrativa. -
En 1837, Carlos V emprendió una expedición militar para extender la guerra a otras regiones y tomar Madrid. Aunque avanzó por diversas zonas, no logró el apoyo popular esperado. La expedición fracasó militar y políticamente. Supuso un gran desgaste para el bando carlista. Tras este fracaso, la derrota carlista se volvió más probable. -
Entre 1837 y 1838 se abolieron los señoríos y mayorazgos, estructuras que aseguraban poder y tierras a familias nobles. La medida permitió la redistribución de tierras y reforzó la igualdad jurídica. Formó parte de las reformas liberales posteriores a la Primera Guerra Carlista y del esfuerzo por consolidar un Estado moderno y centralizado. Fue un paso decisivo contra los privilegios feudales.
-
Simultáneamente, se eliminaron los derechos señoriales, gravámenes y privilegios que los nobles tenían sobre campesinos y territorios. Esta medida completó la reforma de los señoríos y contribuyó a la consolidación del Estado liberal. Mejoró la igualdad jurídica y económica, aunque generó resistencia en sectores tradicionales. Forma parte del proceso de modernización iniciado tras la muerte de Fernando VII.
-
La Constitución de 1837 fue un texto liberal de compromiso entre moderados y progresistas. Reconocía la soberanía nacional y los derechos individuales. Establecía una monarquía constitucional. Las Cortes eran bicamerales. Permitía una mayor participación política, aunque limitada por el sufragio censitario. Fue un paso decisivo en la consolidación del liberalismo. -
El Convenio de Vergara fue firmado en 1839 entre el general liberal Espartero y el general carlista Maroto. Puso fin a la Primera Guerra Carlista en el norte. Permitió la integración de oficiales carlistas en el ejército liberal. Reconocía parcialmente los fueros vascos y navarros. Representó la victoria definitiva del liberalismo frente al absolutismo carlista. -
La Ley de Ayuntamientos otorgaba al gobierno central el control sobre los municipios. Fue impulsada por los moderados. Los progresistas la consideraron antidemocrática. Provocó un grave conflicto político. Fue uno de los motivos de la caída de María Cristina. Refleja la lucha entre centralización y participación local.
-
Tras el conflicto político y la presión progresista, María Cristina abandonó la regencia. Se exilió fuera de España en 1840. Su salida permitió el ascenso de Espartero. Supuso un cambio de etapa política. Refleja la inestabilidad del periodo y marca el inicio de la regencia progresista. -
Baldomero Espartero asumió la regencia tras la marcha de María Cristina. Gobernó de forma autoritaria y apoyado en el ejército. Aplicó políticas progresistas, pero perdió apoyo social. Destacó su librecambismo económico. Su regencia generó fuerte oposición política. Fue derrotado en 1843 y exiliado.
-
En 1842 se aprobó un arancel para proteger la industria nacional, especialmente la textil y siderúrgica, frente a la competencia extranjera. La medida buscaba fomentar la producción interna y fortalecer la economía del país. Aunque benefició a los industriales locales, generó tensiones con comerciantes y sectores ligados al comercio internacional. Este arancel refleja las políticas económicas de los moderados, centradas en la modernización y el control del mercado.
-
En 1843, Espartero fue derrotado por una coalición de moderados y progresistas descontentos. El ejército volvió a intervenir en política. Espartero se exilió en Inglaterra. Se puso fin a la regencia. Se adelantó la mayoría de edad de Isabel II. Marca el inicio del reinado efectivo.
-
En 1843 Isabel II fue proclamada reina con solo trece años. Se puso fin al periodo de regencias, comenzando así una nueva etapa política dominada por los moderados. El ejército siguió teniendo un papel clave, la monarquía quedó ligada al liberalismo moderado y se inicia la Década Moderada.
-
El Duque de Ahumada creó la Guardia Civil para mantener el orden público, especialmente en zonas rurales con bandolerismo frecuente. Fue un cuerpo profesional que protegía la propiedad y reforzaba la autoridad del Estado. Se convirtió en un instrumento clave del control social y político durante la monarquía moderada, garantizando la estabilidad interna del país. -
Durante el reinado de Isabel II, los gobiernos moderados alternaron con progresistas y unionistas, manteniendo la monarquía y el centralismo liberal. Promovieron reformas administrativas, económicas y educativas, consolidando el Estado liberal. Restringieron el sufragio y controlaron los municipios, pero lograron estabilidad relativa en algunas etapas. Su permanencia en el poder dependía del ejército y del apoyo de la Corona. Fueron un pilar del régimen isabelino hasta la Revolución de 1868.
-
Tras la coronación de Isabel II en 1843, el Partido Moderado gobernó España e impuso un sistema centralizado que reforzó la monarquía y el Estado liberal. Se promovieron reformas administrativas y económicas, se consolidó la división provincial y se restringió el sufragio. Durante esta etapa también se aprobaron leyes importantes como la Ley de Ayuntamientos y el Código Penal de 1848. Fue un periodo de estabilidad relativa, aunque generó tensiones con los progresistas.
-
La Constitución de 1845, elaborada por los moderados, reforzó la autoridad de la Corona y limitó la participación política mediante sufragio censitario. Establecía Cortes bicamerales y consolidaba el centralismo administrativo. Fue más conservadora que la de 1837 y frenó las aspiraciones progresistas, aunque sentó las bases legales del Estado liberal durante la Década Moderada y permitió una cierta estabilidad política.
-
Se planeó un matrimonio entre Isabel II y el pretendiente carlista Carlos VI para intentar reconciliar a liberales y carlistas. Sin embargo, el acuerdo fracasó por la oposición de ambos bandos y la desconfianza política. Este fracaso evidenció la imposibilidad de acuerdos entre los contendientes y aumentó la tensión entre carlistas e isabelinos. Reforzó el carácter conflictivo de la monarquía española y dejó claro que el carlismo seguiría siendo un problema político y militar.
-
Serie de guerrillas carlistas en Cataluña durante la Segunda Guerra Carlista, conocidas como “matiners” por actuar de noche. Intentaban restaurar el absolutismo y mantener la influencia carlista en zonas rurales. Aunque las fuerzas liberales lograron controlar la mayoría del territorio, estas partidas reflejaron la persistencia del carlismo y la inestabilidad regional durante el reinado de Isabel II. Fue un conflicto menor comparado con la Primera Guerra Carlista, pero significativo en Cataluña. -
La Segunda Guerra Carlista tuvo lugar principalmente en Cataluña y el norte de España como intento de los carlistas de restaurar el absolutismo. Fue más limitada que la primera, pero incluyó guerrillas locales llamadas “matiners”. El ejército liberal logró controlar el conflicto, consolidando la autoridad de Isabel II y debilitando el carlismo, aunque la causa tradicionalista permaneció activa en algunas regiones.
-
El Código Penal de 1848 unificó y modernizó la legislación penal española, reemplazando leyes dispersas del Antiguo Régimen. Estableció penas proporcionales y regulaciones más claras, promoviendo justicia uniforme y racional. Su aplicación fortaleció el Estado de derecho y fue un paso importante en la consolidación legal del régimen liberal durante la monarquía moderada.
-
En 1849 se fundó el Partido Demócrata, con ideas más radicales que los progresistas. Defendía sufragio más amplio, derechos sociales y reformas profundas para limitar la monarquía. Surgió como oposición al control de los moderados y reflejaba la pluralidad política del reinado de Isabel II. Su creación marcó la consolidación de un espacio político democrático dentro del liberalismo español. -
La Noche del Matadero fue un conflicto social en Madrid protagonizado por obreros frente a autoridades y fuerzas de orden. Representó la tensión creciente entre trabajadores, afectados por la industrialización y la desigualdad, y el poder central. Fue un símbolo de la lucha social del reinado de Isabel II y de los límites de las políticas liberales frente a los problemas obreros. La represión fue fuerte y mostró la fragilidad del Estado ante conflictos internos. -
La Ley Mon-Santillán reguló la educación primaria en España, estableciendo planes de estudio, enseñanza obligatoria y normas administrativas. Fue una de las primeras leyes educativas modernas, destinada a formar ciudadanos instruidos para participar en la vida política y económica. Consolidó la intervención del Estado en la educación y reflejó la influencia de los gobiernos liberales en la modernización cultural del país.
-
En 1851 España firmó un concordato con la Santa Sede para regular las relaciones Iglesia-Estado. Garantizaba privilegios al clero, como la educación religiosa y la propiedad de bienes eclesiásticos. Buscaba dar estabilidad política y legitimidad al régimen de Isabel II, reflejando la influencia de la Iglesia en la sociedad y la política española.
-
Juan Bravo Murillo gobernó entre 1851 y 1853, intentando centralizar el Estado y modernizar la administración. Impulsó reformas económicas y fiscales, pero sus medidas generaron oposición política y no lograron consenso. Su gobierno reflejó los esfuerzos por fortalecer el régimen isabelino, aunque duró poco debido a la resistencia de los partidos y del ejército.
-
Una sublevación de sargentos militares en 1854 fue clave para iniciar la Revolución de 1854 y el Bienio Progresista. Reclamaban reformas políticas y la vuelta de medidas liberales. Su acción aceleró la caída del gobierno moderado y mostró la influencia del ejército en la política española. Permitió el ascenso de líderes progresistas y la reorganización del Estado liberal durante el reinado de Isabel II. -
La Vicalvarada fue un pronunciamiento militar liderado por O’Donnell en 1854. Su objetivo era derrocar al gobierno moderado y promover reformas liberales. Marcó el inicio de la Revolución de 1854 y el posterior Bienio Progresista. La Vicalvarada reflejó la influencia del ejército en la política y la inestabilidad del régimen isabelino, además de acelerar los cambios sociales y administrativos. -
El Manifiesto de Manzanares fue proclamado por Leopoldo O’Donnell en julio de 1854 durante el inicio de la Revolución de 1854. Llamaba a apoyar reformas liberales y a derrocar al gobierno moderado, defendiendo mayor participación política y medidas económicas progresistas. Marcó el comienzo del Bienio Progresista y consolidó el papel del ejército en la política. Fue un documento clave para movilizar a liberales, progresistas y sectores descontentos con el régimen isabelino. -
El Bienio Progresista comenzó con la Revolución de 1854 y el Manifiesto de Manzanares, impulsando reformas liberales y sociales. Se aprobaron la Ley de Desamortización General, la Ley de Ferrocarriles y la creación del Banco de España. Fue un periodo de modernización y reorganización del Estado, aunque marcado por la inestabilidad política y los conflictos entre progresistas y moderados.
-
Durante el Bienio Progresista, en 1855 se aprobó la Ley de Desamortización General, que amplió la expropiación de bienes eclesiásticos y comunales. Buscaba aumentar los ingresos del Estado y favorecer la creación de una clase media propietaria. Fue una continuación de las políticas de Mendizábal y consolidó el control liberal sobre la propiedad y la economía.
-
La Ley de Ferrocarriles de 1855 reguló la construcción y explotación de ferrocarriles en España. Su objetivo era modernizar el transporte, conectar ciudades y promover la industrialización. Fue un elemento clave de desarrollo económico y estratégico durante el Bienio Progresista. Representa la modernización del país bajo el Estado liberal y la apertura a inversiones y tecnología extranjera.
-
En 1856 se creó el Banco de España como institución central para regular la moneda y el crédito en el país. Fue fundamental para financiar proyectos del Estado y el desarrollo económico. Durante el Bienio Progresista, reforzó la estabilidad financiera y facilitó la implementación de políticas económicas liberales. La creación del banco marcó un paso importante en la consolidación de las instituciones del Estado moderno. -
La Ley Moyano reorganizó el sistema educativo español, estableciendo niveles, planes de estudio y enseñanza primaria obligatoria. Permitió acceso a la educación secundaria y universitaria y buscaba formar ciudadanos capaces de participar en la vida política y económica. Representó un avance en la modernización cultural del país y en la consolidación del papel del Estado en la educación. -
En 1858 España participó en una expedición militar a Indochina para proyectar poder colonial y abrir rutas comerciales. La participación fue limitada y no produjo grandes beneficios, pero reflejó el interés del país en asuntos internacionales y en aumentar su influencia ultramarina durante el reinado de Isabel II. -
La Unión Liberal, fundada por Leopoldo O’Donnell, buscó unir moderados y progresistas para estabilizar la política española. Promovió reformas económicas y modernización de infraestructuras, consolidando el Estado liberal. Intentó reducir la conflictividad entre facciones, aunque generó tensiones con sectores democráticos, y permitió relativa estabilidad antes de la crisis final del régimen isabelino.
-
En 1859 España realizó campañas militares en Marruecos, conocidas como la Guerra de África. El objetivo era consolidar fronteras, asegurar comercio y prestigio militar, y demostrar poder frente a otros países. Las operaciones fueron dirigidas por el ejército y supusieron mejoras en logística y armamento. La victoria española reforzó el nacionalismo y fortaleció la autoridad del gobierno de Isabel II. Estas campañas reflejaron la política expansionista y militar de España en el norte de África. -
España participó en 1862 en una expedición militar a México junto a Francia y Reino Unido, inicialmente para reclamar deudas impagadas. Tras la derrota francesa en Puebla, España retiró sus tropas. Esta intervención mostró el interés de España en asuntos internacionales y reflejó las limitaciones militares y políticas del país durante el reinado de Isabel II. -
La Revolución Gloriosa de 1868 forzó el exilio de Isabel II tras años de corrupción, pronunciamientos y descontento social. Abrió la puerta a un gobierno provisional y a la elección de Amadeo I. Este hecho marcó el fin del reinado isabelino y el inicio de un periodo de cambios políticos y experimentación en España, con la participación activa de liberales, progresistas y democráticos. -
En Córdoba, las tropas leales a Isabel II fueron derrotadas por los revolucionarios en la Batalla del Puente de Alcolea. Esta derrota abrió el camino al exilio de la reina y permitió el avance de las fuerzas progresistas hacia el control del país, consolidando el éxito de la Gloriosa. -
Tras la derrota en Alcolea y la presión revolucionaria, Isabel II se exilió en París. Su salida puso fin a su reinado y abrió el periodo del Gobierno Provisional, liderado por Serrano y Prim, marcando la transición hacia un régimen más liberal y democrático. -
En 1868, Carlos Manuel de Céspedes proclamó el Grito de Yara, iniciando la Guerra de los Diez Años en Cuba. Los cubanos luchaban por la independencia frente a España, en un conflicto que se prolongaría hasta 1878. Este levantamiento reflejó la crisis colonial del imperio español durante la etapa final del reinado de Isabel II. -
Tras la Revolución de 1868, Serrano asumió la regencia con Prim como jefe de gobierno. Se disolvieron juntas revolucionarias y se desarmó la Milicia Nacional, mientras se promovían reformas liberales como libertad de culto y supresión de órdenes religiosas. También se reanudó la desamortización de bienes eclesiásticos, consolidando un Estado liberal y moderno.
-
La Gloriosa comenzó con un pronunciamiento en Cádiz de la Armada (Topete) y el ejército (Prim y Serrano). Su objetivo era derrocar a Isabel II y establecer un gobierno más liberal. La revolución reflejó el descontento social, político y militar tras años de inestabilidad. Marcó el inicio de un nuevo período político, que culminaría con el exilio de Isabel II. -
En 1869 se aprobó una ley para liberalizar el comercio exterior y establecer bases arancelarias. El objetivo era fomentar el comercio internacional y la industria nacional. La medida reflejaba la política económica liberal del Gobierno Provisional y su intención de modernizar la economía española. -
La Constitución de 1869 estableció una monarquía democrática con sufragio universal masculino, derechos y libertades, soberanía nacional y división de poderes. Fue la primera constitución realmente progresista de España y sirvió de marco legal para el gobierno provisional, estableciendo bases para la organización política tras el exilio de Isabel II.
-
El Pacto de Ostende unió en 1870 a fuerzas progresistas y democráticas para destronar a Isabel II y promover la regeneración política de España. Permitió coordinar la acción de los partidos liberales frente al régimen isabelino y contribuyó a la abdicación de la reina, abriendo el camino a la elección de Amadeo de Saboya como rey. Fue un paso clave en la reorganización del Estado español. -
Tras la muerte de Prim, las Cortes eligieron a Amadeo de Saboya como rey de España, llegando a Madrid el 30 de diciembre de 1870. Su reinado (1871–1873) estuvo marcado por inestabilidad política, oposición de carlistas, alfonsinos y republicanos, y conflictos internos que debilitaron la monarquía. -
Juan Prim, jefe de gobierno y figura clave en la elección de Amadeo I, fue asesinado en diciembre de 1870. Su muerte dejó inestabilidad política y debilitó la monarquía elegida por las Cortes, generando incertidumbre sobre la continuidad del nuevo régimen. -
La Ley de Minas, aprobada en 1871, facilitó la inversión de capital extranjero y reguló la explotación minera en España. Fue parte de la política de modernización económica iniciada durante el Gobierno Provisional y buscaba promover la industrialización y el desarrollo de recursos estratégicos.
-
La Tercera Guerra Carlista enfrentó a carlistas y liberales en Cataluña, País Vasco y Maestrazgo. Buscaba restaurar la monarquía tradicionalista frente al régimen central liberal. Fue un conflicto intenso, paralelo al caos político de la República y del cantonalismo, debilitando aún más la autoridad central.
-
Durante la República, se proclamaron cantones independientes en Cartagena, Murcia, Levante y Andalucía. La represión militar fue rápida, excepto en Cartagena, reflejando la debilidad del Gobierno Federal y la fragmentación del poder durante este período. -
Durante 1873, la República Federal tuvo varias presidencias: Estanislao Figueras (dimisión), Francisco Pi y Margall (proyecto de Constitución Federal), Nicolás Salmerón (sofocó cantonalismo) y Emilio Castelar (gobierno autoritario con plenos poderes). Reflejó la inestabilidad política y los conflictos entre federalistas y centralistas.
-
Amadeo I abdicó el 11 de febrero de 1873 ante la imposibilidad de gobernar por la fuerte oposición y la crisis política. España proclamó la Primera República, iniciando un periodo de experimentación política con gran inestabilidad, marcada por conflictos internos y regionales. -
La República Federal se proclamó el 7 de junio de 1873, con Estanislao Figueras como presidente. Se promovieron medidas como la abolición de impuestos de consumos y quintas, libertad de culto y supresión de privilegios religiosos en colonias, consolidando un marco liberal y democrático, aunque enfrentado a tensiones sociales y políticas. -
Serrano gobernó de manera autoritaria, suspendiendo la Constitución y controlando la política interna. Su dictadura buscó estabilizar España y preparar la restauración monárquica, mientras el país sufría divisiones internas y tensiones regionales.
-
El general Pavía disolvió las Cortes republicanas el 3 de enero de 1874, acabando con la República Federal. Su golpe abrió paso a la dictadura de Francisco Serrano, que suspendió la Constitución de 1869 e impuso orden en un periodo de caos político. -
El Manifiesto de Sandhurst estableció el programa de la Restauración, con un régimen conservador y católico, alternancia controlada de partidos y respeto a la monarquía. Sirvió de base para el nuevo sistema político de España bajo Alfonso XII, buscando estabilidad tras años de revoluciones y conflictos internos. -
Arsenio Martínez Campos proclamó a Alfonso XII como rey en Sagunto, iniciando la Restauración borbónica. Este pronunciamiento puso fin a la dictadura de Serrano y abrió un periodo de estabilidad política conservadora y católica.